Separar la plata del negocio: el primer paso de cualquier emprendedor

Si hay algo que veo todo el tiempo —y que yo mismo hice más de una vez— es mezclar la plata del laburo con la plata personal. Y ojo, no te culpo: cuando uno arranca, todo pasa por la misma billetera. Pero si querés que tu emprendimiento sea un negocio de verdad, tenés que cortar con eso ya mismo.

No es un consejo financiero sofisticado. Es sentido común aplicado con un poco de disciplina.

¿Por qué separar la plata hace tanta diferencia?

Porque cuando mezclás todo, te autoengañás.
Sentís que “te fue bien” porque tenés plata en la billetera… pero tal vez era plata para pagar proveedores.
O sentís que “no te alcanza para nada”, pero en realidad te comiste la ganancia sin darte cuenta.

La mezcla genera ruido.
Y cuando hay ruido, no ves nada.

Separar la plata hace que pase algo mágico: de golpe entendés cómo está tu negocio de verdad. Sin humo.

Lo básico que necesitás (no hace falta nada raro)

  1. Una cuenta aparte
    Sí, literal. Puede ser una caja de ahorro gratuita o incluso un alias de Mercado Pago. No hace falta salir a abrir una empresa para esto.

  2. Anotar ingresos y gastos
    No te pido un ERP, ni Excel con 20 hojas.
    Un registro simple: fecha, qué entró, qué salió.
    Podés usar una app, una planillita o un cuaderno. Lo que te resulte más cómodo.

  3. Pagarte un “sueldo” semanal o mensual
    Esto te pone en modo negocios: lo que queda en la cuenta del emprendimiento es del emprendimiento.
    Lo que transferís a tu cuenta personal es tu sueldo.

¿Y qué gano con esto?

Más claridad, menos estrés y decisiones mucho más inteligentes.

  • Sabés si tenés margen para invertir.

  • Sabés qué productos te dejan ganancia y cuáles no.

  • Podés proyectar, planificar, crecer.

  • Y sobre todo: dejás de improvisar con la billetera.

El desorden financiero es uno de los motivos por los que muchos emprendimientos que iban bien… termina estrellándose. Y no por falta de ideas, sino por falta de separación.

No esperes el “momento perfecto”

No esperes tener más ventas.
No esperes “acomodarte”.
No esperes enero.

Es hoy.

Abrí una cuenta separada, pegá una etiqueta si querés, y empezá a registrar lo que entra y sale. Es un cambio mínimo con un impacto gigante. En serio, en 30 días vas a notar la diferencia.


Hoy mismo: abrí una cuenta separada o empezá un registro simple. Te prometo que en 30 días vas a sentir el cambio.

Comentarios